5 CONSEJOS PARA AFRONTAR UN PROCESO DE CAMBIO ESCOLAR A NIVEL INSTITUCIONAL

Los procesos de cambio dentro del ámbito de la enseñanza suelen ser complicados, lentos, tanto que producen desánimo, y el motivo principal de ello nos guste o no, es la resistencia personal de cada uno de nosotros a cambiar de estilo docente, por los motivos que sean, incertidumbre frente a lo desconocido, miedo a tener una mayor carga de trabajo, desconfianza frente a la idoneidad de las nuevas estrategias o metodologías a implementar, etc.

En el trasfondo o denominador común de todas estas resistencias al cambio están nuestras mochilas individuales, el background individual (con nuestra formación académica y profesional, nuestras creencias, nuestros introyectos…), la falta de flexibilidad personal y desarrollo de pensamiento autocrítico, reconocer que quizá haya otras formas de proceder diferentes a la mía que sean más efectivas. Lamentablemente los adultos cambiamos poco, y lo que conseguimos cambiar, es en poca medida.

De mi experiencia como Docente y en Gestión de procesos de cambio metodológico a nivel institucional puedo compartir algunos breves consejos para que este proceso sea lo más llevadero y que el desánimo sea el mínimo posible. La clave del éxito es… que no hay clave, son muchos aspectos los que llevarán el Proyecto de un Proceso de Cambio a buen puerto, y es en ese camino en el que os encontraréis con supuestos que afrontar, para ello aquí van unos breves consejos:

TRANSFORMACIÓN SOCIAL, inclusión educativa, coaching educativo, Paulo Freire, Programación Neurolingüística, Inteligencia Emocional, participación del alumnado, escuela inclusiva, reconocimiento, dar voz a los sin voz, voz del alumnado, mejora escolar, inclusión, escuela inclusiva, pedagogía liberadora, Stephen Covey, metáfora

1. NO PRESUPONER.

No asumas que tu versión de cómo debería ser el cambio es la necesaria/más adecuada para la institución y/o la que pueda implementarse.

2. COMPRENDER ANTES DE SER COMPRENDIDO.

Este es uno de los 7 hábitos que señala Stephen Covey como rasgo de la de las personas altamente efectivas, en su libro homónimo, reconocido como uno de los libros sobre crecimiento personal y Coaching más influyentes de la historia, os lo recomiendo encarecidamente.

Para que cualquier innovación sea significativa requiere el convencimiento de los miembros de la institución, y como todos somos innatamente diferentes implica que cada uno de los miembros desarrolle su propio sentido de la misma.

3. SÉ REALISTA.

Te dará serenidad y paz interior asumir que la mayor parte de los Centros Educativos son instituciones conservadoras, al igual que la mayoría de las personas. Por lo que no exasperes con que el ritmo de cambio sea lento.

El conflicto y desacuerdo no son sólo evitables, sino que son imprescindibles para que el cambio enraice en las creencias de cada individuo de la institución y así, tenga éxito. Este enraizamiento lo posibilita entre otras cosas, discrepar ya que desarrollar el pensamiento crítico-creativo perfecciona, adapta, consensúa detalles complejos o no entendidos por la mayoría de las personas llegando a acuerdos o convenios. Estos desacuerdos, una vez consensuados y solucionados darán rigor al Proyecto de Centro.

Por otra parte, siento darte esta noticia: no se puede quedar bien con todos, siempre habrá quienes se resistan a cambiar, no esperes que todos los individuos y grupos cambien. El lado positivo de esto: hasta las mejores bicicletas necesitan un freno.

Así mismo, reconoce que, por mucho que sepas, tu conocimiento en algún momento será insuficiente para para aclarar con exactitud las medidas que deben llevarse a cabo. Esto nos lleva a una asesoría externa, a estudiar modelos similares (contexto, objetivos, etc.) que hayan tenido éxito y adaptarlos, a formación específica, etc.

4. HASTA LAS MÁS GRANDES TRAVESÍAS EMPEZARON CON UN PRIMER PASO.

Comprende que los grandes cambios se iniciaron con pequeños y aparentemente poco importantes esfuerzos. Romper la inercia es quizás la parte más difícil en un Proyecto de proceso de cambio. Esas primeras reuniones lentas, en las que se divaga… o no se concreta son, sin duda, la semilla que brotará cuando se sienta preparada. Hay que tener paciencia, los cambios efectivos llevan tiempo, exigen una evolución contínua. Un cambio moderadamente complejo requiere entre 3 y 5 años, uno más complicado entre 5 y 10 (Stoll y Fink, 1999; Hopkins 2002). El éxito está en perseverar y creer en el Proyecto.

5. SIN CRISIS NO HAY PROGRESO.

Es una cita de Albert Einstein, seguro que estás de acuerdo y si no, me encantaría leer y refutar tus argumentos en los comentarios de más abajo.

Ojo, por crisis en este caso concreto que hablamos de Procesos de Cambio Institucional quiero decir presión. Es decir, que sin presión las personas no cambian, pero presión en unas determinadas condiciones (por ejemplo, confianza de la Dirección, de las familias, reconocimiento profesional, certidumbre laboral, etc). Podemos darle a presión el significado que mejor se acerque al contexto de nuestro Centro Educativo: escaso número de matrículas que pone en riesgo la viabilidad/crecimiento/continuidad del Centro, resultados académicos por debajo de los objetivos, una creciente situación de conflictos escolares, algún hecho muy perjudicial para la imagen del Centro… Estas diferentes presiones nos llevan inequívocamente a querer mejorar, y para ello hay que emprender un PROCESO DE CAMBIO, tenga dicho Proyecto el Objetivo que tenga.

5 + 1 = MINDSET !

Mindset, o mentalidad. Para mi es ¡la palabra clave del 2022!, aquí lo dejo: puedes llamarlo actitud, poner el foco en el objetivo, motivación, confianza… como quieras, seguro que sabes a lo que me refiero.

Comprende que el verdadero objetivo de un proceso de este tipo es cambiar la cultura de la Institución, no implementar novedades aisladas. Aunque esto requiera una larga y apasionante travesía.


De las experiencias más exitosas, algunas bien documentadas hay mucho por aprender. Sin embargo, poder elaborar e implementar cambios educativos eficaces implica, en la práctica, mucho mucho más.

«La educación no cambia el mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo»

Paulo Freire

CONSEJOS PARA HACER UNA EVALUACIÓN FORMATIVA Y CONTINUA

¿Qué es y cómo hacer una Evaluación Formativa y Continua?

Comparto esta infografía con 4 rápidos consejos o pasos para no perdernos en el océano de la teoría pedagogía, ser pragmáticos y poder empezar a aplicarla lo antes posible en nuestras aulas. El alumnado como protagonista de su aprendizaje colocado en el centro de la acción. No se puede ser más humanista.

Si tienes cualquier duda concreta o consejo que nos puedas aportar desde tu experiencia te invito a que lo escribas en los comentarios de más abajo.

CONSEJOS PARA HACER UNA EVALUACIÓN FORMATIVA Y CONTINUA

«La evaluación que está directamente relacionada con el proceso de enseñanza y aprendizaje según se va desarrollando puede tener unos efectos muy beneficiosos en el aprendizaje de los alumnos, el proceso de enseñanza de los profesores y el uso del material pedagógico por parte de profesores y alumnos». 

Benjamin Bloom

Consejos para hacer una evaluación formativa y continua